El centro de Numancia, entre los terrenos y la revisión del proyecto

La obra del edificio de recepción sigue estancada por la ausencia de disposición de los suelos a Cultura, mientras el Consistorio de Garray apuesta por otro tipo de instalación

El tiempo parece haberse detenido en Numancia. Y no por lo que respecta a la melancolía de las ruinas y sus recuerdos históricos, sino en relación a un estado de cosas muy soriano: el largo paréntesis entre que algo se proyecta y se lleva a cabo, una amplia etapa de líos intermedios y situaciones cambiantes. Ni la Comisión Nacional del 2.150 aniversario de la caída de la ciudad celtíbera ni la buena disposición del entonces ministro de Cultura José Guirao sirvieron para desatascar el futuro del centro de recepción de visitantes del yacimiento. Una infraestructura necesaria para la dimensión de Numancia y sus resonancias y que el año pasado parecía un poco más cerca después de que el ministro apostara por 2020 para su funcionamiento, una vez conseguidos los suelos. Hace justo un año de tales declaraciones, pero ni Cultura tiene en sus manos los terrenos ni el proyecto que data de 2009 convence desde hace tiempo a Garray. Los modos de implicar al turista han cambiado y hay que tener en cuenta el posterior mantenimiento del centro. Entre unas cosas y otras, el escenario sigue igual que hace un año, tan estático como cuando con la crisis económica pasó a segundo plano.


«Las cosas cambian y los turistas nos piden otro tipo de cosas», señaló la alcaldesa de Garray, María José Jiménez, sobre el planteamiento de revisar el documento que en 2009 recibió el visto bueno de Patrimonio y Bellas Artes, pero cuya licitación quedó en suspenso por las complicaciones económicas y una dificultad para que la Junta entregara a Cultura los terrenos necesarios. El centro programado en unos suelos sin interés arqueológico junto a la puerta de acceso del yacimiento necesita de tres fincas en manos de particulares. El caso es que «nadie se ha puesto en contacto ni con el Ayuntamiento ni con los propietarios» para abordar el asunto. «Ellos», los particulares, «nunca han sido» un obstáculo para que se resuelva el asunto, aseguró la alcaldesa, y además «son terrenos que no tienen mucho valor». En cualquier caso, el Estado dispone de otros suelos en los que podría realizar la construcción. Más allá de esta cuestión, no hay que perder de vista la postura de Garray, en el sentido de actualizar la infraestructura, orientándola a otro modelo y con un cambio de ubicación. El centro que el Ministerio iba a construir estaba valorado en tres millones de euros. Con algo más de 1.800 metros cuadrados, se articulaba en una planta baja y una planta primera, con un semisótano. Sala de exposiciones, aulas, espacios para talleres y tiendas serían algunos de sus servicios.


«No hemos visto ese proyecto», explicó Jiménez, y «no sabemos dónde está». Como alternativa Garray aportó al Gobierno central y la Junta, en el marco de la Comisión Nacional del 2.150 aniversario, otro plan. Ponía sobre la mesa una inmersión del visitante en la vida de Numancia, con actividades relacionadas con la cerámica o la forja, entre otras, y la posibilidad añadida de dormir en edificaciones que recreen los usos de la época. Y sin olvidar el aspecto investigador. «Queremos algo que vaya a dar resultado», expuso la alcaldesa, algo que sea «novedoso, innovador». Al planteamiento de Cultura, «habría que darle una vuelta». Y es que «se queda corto, pobre» y hacer un centro de recepción sin más «no lo vemos operativo». Garray se inclinó por ubicar el nuevo proyecto en el paraje de La Hoya, donde se celebran las representaciones numantinas.


El servicio que propuso el Consistorio de Garray tendría además la ventaja de ser «sostenible», con ingresos, pues la mera construcción del centro de visitantes no soluciona la cuestión de su posterior mantenimiento. En cuanto al coste, sería similar al del centro del Ministerio, unos tres millones.


Sin que las administraciones superiores hayan ‘movido ficha’ en este tiempo, la alcaldesa abogó por una reunión entre todas las partes, para precisar qué es «lo que necesita» Numancia. Cultura, la Junta el Ayuntamiento de Garray y la Asociación Tierraquemada, los que conocen el «día a día» del yacimiento, deberían sentarse y analizar lo que conviene.


Plan Soria y Segitur

El potencial de la Antigüedad no ha pasado inadvertido a la Comunidad Autónoma, que en el Plan Soria contra la despoblación se fijó, dentro de la línea de una «moderna gestión del patrimonio cultural», en la promoción de la Celtiberia, apartado «en el que tendrán especial interés las actuaciones del yacimiento arqueológico de Numancia».


También el Estado encargó un plan director para conceptualizar y desarrollar el producto celtíbero, a través de la Sociedad Estatal para la Gestión de la Innovación y las Tecnologías Turísticas (Segitur). Un modelo de gestión de los yacimientos desde una perspectiva de un turismo sostenible y un apoyo contra la despoblación.

http://www.heraldodiariodesoria.es/noticias/soria/centro-numancia-terrenos-revision-proyecto_145978.html

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