La huelga de médicos también pasa factura a las farmacias

En las zonas donde el paro es más relevante, como en Arcos, el número de recetas se resiente y el de pacientes disminuye

«Fatal, horroroso». Así describen el mes de agosto en la farmacia de Medinaceli, donde la huelga de médicos está pasando factura, porque ha caído drásticamente el número de recetas y la presencia de pacientes. «Si los médicos no prescriben más que lo urgente o lo que es no demorable -así lo estipulan los servicios mínimos-, el resultado es que son menos las recetas que nos solicitan, y eso en el caso de que el paciente vaya hasta el centro de salud, porque si no tiene opción, el hecho de que el médico no pase consulta en el consultorio local supone que no hay recetas», explican desde la farmacia ocilitana, donde la situación derivada de la huelga está generado «un descontrol tremendo».
Y así llevan todo el mes, pendientes de que la Consejería de Sanidad y el Sindicato de Médicos de Castilla y León, Simecal, lleguen a un acuerdo que permita poner fin a la huelga de los médicos interinos funcionarios, que se convocó con carácter indefinido.
El daño es «incalculable», señalan desde la farmacia, sumándose a una situación habitual de pocas alegrías. «Si esto sigue así, nos vamos a tener que ir de aquí y los pueblos se quedan desabastecidos. Es el peor mes de agosto en años», añaden.
Además de disminuir las ventas, las farmacias se encuentran con un problema y es que han de adelantar el fármaco sin receta, «porque no podemos dejar al paciente de toda la vida sin su medicación. Sabemos que la necesita y hay que dársela», afirman los farmacéuticos, sin saber muy bien cómo se resolverá este atasco de recetas pendientes. «No podemos adelantar porque luego el médico nos echa la bronca, pero es que te ves en la obligación moral de hacerlo», explican.
Esta circunstancia se repite en todas las farmacias que sufren los efectos de la huelga de médicos, sobre todo las del sur de la provincia asociadas a los centros de salud de Arcos de Jalón, en menor medida en San Esteban de Gormaz y Berlanga de Duero, pero también en la comarca de Pinares.
«Ha bajado mucho la venta», apuntan en una de las farmacias de la comarca pinariega, que cifra las pérdidas de clientes entre un 30 y un 40%. «No les hacen recetas y por lo tanto no vienen a la farmacia», resume sobre el quid de la cuestión.
El problema se agrava para las personas mayores, la mayoría de los que acuden al médico y por lo tanto al farmacéutico. «Hay quien tiene que coger un taxi para ir al centro de salud, pero no todos tienen disponibilidad. Toda esta situación les está trastocando mucho y luego vienen a nosotros a preguntarnos que hasta cuándo habrá huelga y por qué la hacen», plantean algunos profesionales de la farmacia consultados por este periódico.
La razón de la huelga, la negativa de los médicos a que Sanidad les cambie el régimen jurídico pasando de funcionarios a estatutarios, por considerar que les dejará sin cupo de pacientes fijo, como tienen actualmente.
Las farmacias que se encuentran alejadas de los centros de salud son las que más están sufriendo este problema. «Está yendo mal, porque la gente está viniendo a que les adelantemos las recetas e incluso están pagando medicamentos porque no tiene la prescripción médica», recalcan en la zona de influencia del centro médico de Arcos de Jalón. «Como no hay consulta en sus pueblos y en Arcos no les atienden si no es urgente o no demorable, el problema lo tenemos todos», añaden, mostrando el panorama que se plantea desde que comenzó la huelga el 1 de agosto y que se va a gravando.
Los farmacéuticos apelan a la «piedad» para adelantar medicamentos sin recetas. «Es que tampoco están visando las recetas visadas -las que requieren la autorización de la inspección médica- y gente que necesita por ejemplo pañales pues no puede tenerlos porque no cuenta con recetas», según lo que están constatando en algunas farmacias más afectadas por la huelga.
«Vienen los pacientes y nos dicen que no les han dado la receta y que no hay médico», comentan en la farmacia de Arcos de Jalón, por lo mismo, los servicios mínimos sólo atienden urgencias y casos no demorables, y las recetas no suelen serlo salvo en determinados casos. «Sólo la hacen de tratamiento de los crónicos, pero depende de la severidad», puntualizan.
La mayoría de estos pacientes son mayores, «el 90%», y necesitan medicamentos. «No sé cómo se aclararán para todas las recetas al debe que se están generando», insisten. En Arcos sí se está dando vía libre a las recetas visadas, principalmente porque se trata de enfermedades «más complicadas y fármacos más caros».
El hecho de que esto esté ocurriendo en pequeños pueblos, con población envejecida y escaso número de vecinos hace que sea más difícil darles voz. «El problema es que los centros médicos afectados son pocos y muy alejados de las capitales de provincia en toda la comunidad autónoma, entonces el ruido que se puede hacer es poco» señalan en la farmacia de Arcos de Jalón, evidenciando las condiciones a las que se enfrentan.
Todos los farmacéuticos consultados apelan a que esta huelga llegue a su fin por el acuerdo entre la Consejería de Sanidad y Simecal, «porque son primero los pacientes y también nosotros los que estamos pagando el pato», recalcan.
Esos pacientes son principalmente los autóctonos, puesto que aunque los pueblos de Soria multiplican el número de habitantes en estos días de agosto, lo habitual es que los foráneos cuenten con receta electrónica y medicamentos ya prescritos, «porque han sido previsores». No es la totalidad, aclaran los farmacéuticos, pero sí que evita muchos problemas a la hora de dar salida a los fármacos requeridos por estos pacientes que hace uso de la interoperabilidad de la e-receta.
Aunque no siempre es fácil, como explican en la farmacia de Langa de Duero. En Cataluña, los farmacéuticos pueden cambiar el medicamento si es similar, aunque de distinto laboratorio, pero no ocurre lo mismo en Castilla y León, por lo tanto, «si viene un paciente desplazado y le das lo que pone en la receta en lugar de lo que le da su farmacéutico habitual pues pone pegas», señala el titular del establecimiento langueño.
Aquí también se deja sentir la huelga y la situación que arroja la sanidad rural durante la época de vacaciones. «No hay médico de refuerzo y la consulta comienza a las 12.30 horas con lo que se generan unas colas tremendas y mucha gente se queja», apuntan en Langa. El resultado es que hay quien acaba pagando por las recetas o piden que se las adelanten por no aguantar la espera que puede ser «de hasta 20 personas».
En otros puntos de la provincia donde la huelga tiene menos incidencia, los farmacéuticos aseguran que existe normalidad. Es el caso de Matamala de Almazán, Alcubilla de Avellaneda o Cabrejas del Pinar entre otras consultadas. En Almazán o San Leonardo de Yagüe, aunque sí hay médicos en huelga, como los pacientes van al centro de salud y son atendidos y reciben recetas no existe mayor problema.

Enlace: http://www.heraldodiariodesoria.es/noticias/soria/huelga-medicos-tambien-pasa-factura-farmacias_115268.html

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