Los escasos bañistas de Playa Pita extreman las precauciones en el baño

El bajo nivel del embalse de la Cuerda del Pozo, al 32% con la mitad de litros que el año pasado, les inquieta.

Treinta y tres a las 16.00 horas. Esa es la cuenta que salía de contar bañistas sobre la arena en Playa Pita el pasado sábado, un 26 de agosto. El cielo encapotado no acompañaba, pero aunque la temperatura era buena, turistas y asiduos a la demandada costa soriana preferían pasar del baño o, si se metían en el agua, extremaban las precauciones.

«Aquí mira como estamos, todo el rato pendientes«. José Antonio Pérez, vecino de Sotos del Burgo, no quitaba ojo a sus nietos, que se encontraban en la orilla dándose un chapuzón con sus padres. Fuera del agua, un par de familiares más, de pie, observaban del mismo modo a los más pequeños.

El bajo nivel del embalse «casi asusta», aseguran. La Cuerda del Pozo se encuentra al 32% con menos de la mitad de litros de los registrados el año pasado y un 50% más bajo comparado con la media de los últimos diez ejercicios. «Llevo viniendo 40 años y nunca lo había visto tan bajo», decía Pérez, sorprendido de que el año pasado el agua llegara «hasta la roca de allí». Una indicación que medida en pasos de una redactora equivale a más de un centenar. Son cuatrocientos si uno quiere llegar desde el párquin junto al restaurante a donde se ubica ahora el servicio de alquiler de patinetes.

«Yo no dejo pasar de ahí a los niños», dice Raquel, señalando los primeros 50 centímetros de la fina lámina de agua embalsada. Esta vecina de Almazán, que acude «una o dos veces al año» a Playa Pita, estaba contándoles a sus acompañantes lo «extraordinariamente bajo que está el pantano». Al grupo no le sorprendía la falta de vigilancia ya que «es un sitio natural» -este servicio no obligatorio que gestiona el Ayuntamiento de Soria y la Mancomunidad de los 150 pueblos se retiró hace cuatro años-, aunque una vez que se pusieron a pensarlo concluyeron que de haber, «debería de ser más de uno, porque mira toda esta playa». Observaban entonces el arenal que se hacía inmenso hacia su derecha.

La falta de visibilidad, los desniveles y el lodo hacen de los pantanos o embalses un lugar en el que es necesario extremar las precauciones. Los socorristas, de hecho, ponen en el foco estas zonas de baño, cuya vigilancia no es obligatoria. Ocurre lo mismo en los ríos, donde hay que estar alerta ante las corrientes, los cambios de caudal o los saltos de agua.

Desde que se produjese este mismo mes el último ahogamiento en la Cuerda del Pozo y el primero en este año, «algunos de los visitantes sí que preguntan e igual tienen alguna reticencia más por eso», advierte Oskar Pérez, dueño del restaurante de Playa Pita. En su caso, atribuye la bajada de visitantes a las condiciones meteorológicas que serán las que le permitan o no terminar la campaña a finales de septiembre, como en los últimos años.

«Pensábamos que era un bulo», aseguran tres amigos que habían llegado ayer a Playa Pita para pasar el día, desde Aranda de Duero, después de ser cuestionados por el ahogamiento de un joven que se produjo hace ahora dos semanas. La mayoría de los turistas cuestionados lo desconocían. «Nos hemos metido un poco, pero tampoco mucho porque no se ve nada». Era la primera vez que David, César y Raúl estaban en el embalse y aludieron a «la responsabilidad de cada uno» para bañarse.

A finales de julio, dos semanas antes de que se produjera el fatal accidente, en la Comisión Mixta de la Mancomunidad de los 150 Pueblos y el Ayuntamiento de Soria se acordó estudiar «de cara al verano 2018 retomar el servicio de socorrista en la Playa Pita una vez se clarifique la disponibilidad del servicio por parte de Cruz Roja, y el coste económico que supondría el mismo». Además, el Consistorio anunció que se estudiará «ampliar la solicitud de cobertura de socorrista a otras zonas de la provincia con la implicación de más administraciones, incluida la Confederación Hidrográfica del Duero».

Hasta ahora, relata el dueño del restaurante Playa Pita, «si viene alguno con algún golpe o algún corte intentamos atenderlos si podemos con el botiquín que tenemos aquí y les mandamos a los centros de salud más cercanos; si es grave enseguida les decimos que hay que llamar al 112».

Enlace Heraldo de Soria: http://www.heraldodesoria.es/noticias/soria/2017/08/28/los-escasos-banistas-playa-pita-extreman-las-precauciones-bano-1193870-1521032.html

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