Los sorianos quieren fiestas #catapan2018

A ritmo de sanjuaneras, miles de personas degustaron el vino, rico, tinto y dulzón, el pan, el bacalao y el queso

No por previsible el momento es menos emotivo. Con un unánime grito afirmativo, los sorianos dijeron ayer a sus jurados que sí quieren fiestas y comenzaron el rodaje para los sanjuanes de 2018. A ritmo de sanjuaneras, miles de personas degustaron el pan, el bacalao y el queso, aderezado todo con abundante vino, «rico, tinto y dulzón», según los catadores, en un ambiente multitudinario que propició también el buen tiempo.
Música, baile, botas de vino y muchas bandejas rondaron durante horas en un Catapán muy animado, donde los jóvenes compartieron espacio con familias y mayores que no quisieron perderse este festejo, el primero en la cuenta atrás para San Juan. Se notaba que ya había ganas de pasarlo bien y de que el espíritu sanjuanero inundara la ciudad.
Los nervios fueron la tónica general entre los jurados en la asamblea vecinal que es el Catapán y que se dirige a los sorianos para darles participación y ofrecerles la cuadrilla. Unos locales que ayer lucían resplandecientes, con bellos y originales decorados, que también los sanjuaneros aprovecharon para contemplar.
«Ahora más tranquilo y orgulloso, contento y satisfecho de que la gente se lo esté pasando bien», comentaba el jurado de Santiago, David Rodrigo, en un sentimiento compartido por todos.
De hecho, la emoción impidió a algunos cumplir sus planes. «Yo quería hablar pero me han podido los nervios, me ha entrado miedo escénico», reconocía la jurada del Rosel y San Blas, Cristina Gimeno, ya más tranquila bajo el sonido de la música y arropada por los miles de sorianos que acudieron para festejar el Catapán. Su minuto más emotivo, cuando su padre, el jurado, compartió con ella el bastón de mando.
Fue también el momento para que los jurados presentaran a sus cuatros en la cuadrilla, al tiempo que todos les daban la enhorabuena, deseándoles «salud para cumplir», como manda la tradición.
De este modo, desde las 18.00 horas en que comenzaron en todos los locales las asambleas vecinales, con la lectura de las cuentas por los jurados salientes, la entrega del santo y del libro de cuadrilla, la fiesta no paró hasta bien entrada la noche, aprovechando que la temperatura acompañó y a pesar de que hoy es día de escuela.
La ciudad se llenó así de peregrinos que fueron recorriendo cuadrilla tras cuadrilla para intentar llegar al máximo posible de ellas, porque en todas era importante catar el vino y las viandas con que los alcaldes de barrio obsequiaron a sus vecinos. En la cuadrilla de San Miguel, como anunciaron, fue posible que los celiacos también vivieran el Catapán con normalidad, ya que algunas de sus bandejas mostraban el cartel de sin gluten.
A partir de ahora, se abre una nueva etapa para los jurados quienes, ya con su equipo en marcha, tienen que preparar todo para el próximo festejo, el Desencajonamiento, cuando ya se podrá ver a los toros de San Juan, el próximo 2 de junio.

Enlace: http://www.heraldodiariodesoria.es/noticias/soria/sorianos-quieren-fiestas_109717.html

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