Nuevo error, otra derrota

El Numancia cosecha su tercera derrota seguida en casa tras una nueva concesión defensiva

Jon Ander Uriarte 10/01/2016

El C.D. Numancia cosechó su tercera derrota consecutiva en Los Pajaritos al ceder por la mínima ante el líder, el Deportivo Alavés merced a un gol de Sergio Llamas en los últimos compases del encuentro. Los de Jagoba Arrasate no pudieron hacer bueno el resultado cosechado la semana pasada en Lugo y ya piensan en el partido del próximo fin de semana ante el Albacete Balompié.

Los errores del Numancia son pocos pero reiterados. Y todos a nivel defensivo y pagados en exceso en forma de gol en contra. Jagoba Arrasate sigue sin dar con la tecla. El de ayer fue un error más. El equipo pierde la concentración y se olvida de la presión sobre el rival, de vigilar su espalda… en definitiva de estar a atento al máximo sobre el rival. No se puede achacar la derrota de ayer al mérito del Alavés. Su gol llegó en una jugada ante la que no tiene que quitarse el sombrero, fue un gol normal, de los que pueden ver en un partido de Liga Provincial, de infantiles, cadetes… Un balón perdido que llega a la frontal, un esférico colgado al área por un jugador libre de marca, un balón bombeado, sin peligro, un desajuste en la marca, un jugador que remata solo, un Munir impotente. Un nuevo gol en contra y por ahí se le está yendo la vida a un Numancia que, por otra parte, ayer no tuvo la profundidad de partidos anteriores.

La primera parte estuvo marcado por el dominio alterno en la dirección del juego si bien el Alavés gozó de más acercamientos y una clara ocasión de gol. Jagoba Arrasate dispuso un sistema con dos delanteros en el que Julio Álvarez hacía de enganche cayendo a banda izquierda, una labor que compartía junto a Óscar Díaz. La banda derecha quedaba para Natalio siendo el resto de la distribución del equipo la habitual. Y el capitán rojillo, en su vuelta al once, comenzó muy activo participando en cada una de las acciones en tres cuartos de cancha del equipo.

En esos primeros compases, los rojillos tenían más posesión pero carecían de profundidad o, mejor dicho, sus acciones no llegaban a generar peligro ante la meta alavesista. El conjunto vitoriano estaba bien parapetado atrás, demostrando por qué es uno de los conjuntos menos goleados de la categoría. Ese Alavés sí buscó la portería rival y lo hizo especialmente buscando la espalda de Ripa. Suyas fueron las primeras y casi únicas ocasiones de esos primeros 45 minutos mostrándose especialmente activo en esas acciones Juli. Suyo fue el primer remate a puerta en el 11 que Munir de tuvo sin problemas y de sus botas nació la ocasión más clara del Alavés en todo el partido. En el 17 ganó la línea de fondo, dio el pase de la muerte y su balón lo cortaba Callens. El esférico llevaba camino de gol pero Munir, desde el suelo y con el pie, desviaba a saque de esquina. En esa primera parte, los vitorianos siguieron llegando sobre la meta de Munir aunque sin llegar a generar ocasiones de peligro. Lo intentaban también los rojillos pero con muchas dificultades ante la ordenada defensa vitoriana. De los acercamientos locales destaca un centro de Álex Alegría en el 29 que tocó Mora y detuvo Pacheco en el primer palo y otro posterior en el 45 con un centro de Ripa que Pacheco sacó de puños y que Mora, in extremis, desvió ante Álex Alegría cuando éste estaba con la caña preparada.

En la reanudación el Numancia fue mejor que su rival. No fueron muchas sus ocasiones, todas al principio, pero supo tener controlado al mejor equipo de la categoría. Fue así hasta ese error fatídico en el que el Alavés, sin merecerlo, se acabó llevando el encuentro.

El buen comienzo de los sorianos se vio durante los primeros minutos. En el minuto 50, Julio Álvarez probaba con un libre directo que Pacheco despejaba con los puños. Un minuto después, en una buena combinación, Natalio disparaba desde la frontal y de nuevo Pacheco detenía el esférico. En el 53, los rojillos disponían de su mejor ocasión del encuentro con un disparo de Álex Alegría desde la frontal que golpeaba en parte exterior del palo de Pacheco y se iba fuera.

Tras esa acción, el juego se equilibró. Ambos equipos desarrollaron un buen trabajo de desgaste en el centro del campo, sin profundidad y sin llegadas a las áreas. Trató de ponerle remedio Arrasate con la entrada de Dani Aquino y Pablo Valcarce. El primero gozó de una de las ocasiones del partido en el 74 con un disparo que se iba desviado. En el área de Munir apenas sucedía nada, el Alavés no llegaba. Fue así hasta ese minuto 83, hasta ese nuevo error en una acción sin aparente peligro de la que el Alavés sacaba petróleo. Y el Numancia cosechaba una nueva derrota, la tercera consecutiva.
Y ahora solo queda pensar en el Carlos Belmonte.

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